El Observatorio  Mauritano de  Derechos Humanos

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Una institución de derechos civiles para la defensa de oprimidos y prisioneros de conciencia proporciona informaciones comprobadas sobre los derechos humanos en Mauritania

Comunicados sobre la tentativa de golpe de Estado:

22/6/2003

18/6/2003

9/6/2003

detenciones de   de opositores políticos en Mauritania:

Denuncia   de Amnesty international:

12/5/2003

 

Denunciaciones OMCT :

15/5/2003

9/5/2003

8/5/2003

  


 

 

 La ofensiva de represión violenta que azota Mauritania

Informe publicado el 24 de mayo de 2003

 1  El contexto

En Mauritania el pretendido proceso de democratización es una sucesión ininterrumpida de represiones: detenciones arbitrarias por delitos de opinión, torturas de opositores, disoluciones de partidos políticos de oposición, caza a las organizaciones de defensa de los derechos humanos, censuras de periódicos independientes. Para amordazar la sociedad civil, ya lo veremos más adelante, el régimen de Nouakchott dispone además del anticuado pretexto de «amenaza sobre la seguridad del Estado» y el otro pretexto, actualmente muy a la moda, de «terroristas islámicos a sueldo de países extranjeros».

 Las manifestaciones pacíficas nunca han cesado desde que régimen mauritano a establecido en 1999 unas relaciones diplomáticas al más alto nivel con Israel a pesar de la protestación enérgica y unánime de todos los actores políticos, sociales y culturales del país que se niegan a premiar por gestos diplomáticos desafortunados la política de ocupación y de represión salvaje que el estado de Israel lleva a cabo contra el pueblo palestino. Unas manifestaciones de solidaridad siempre pacíficas y siempre salvajemente reprimidas han acompañado la segunda Intifada en el otoño de 2000. En la época, varios dirigentes de la oposición habían sido severamente maltratados durante su   arresto y el régimen había prohibido la actividad de dos  partidos políticos. El presidente del Frente Popular Mauritano está en la cárcel desde el 8 de abril de 2001 dónde vive en unas condiciones de detención insoportables. Está condenado con dos miembros de su partido por la famosa « asociación de malhechores con objetivo de cometer actos de sabotaje y de terrorismo». Las manifestaciones pacíficas tuvieron igualmente una gran envergadura con la crisis de Irak para denunciar la apuesta del régimen por el seguimiento de las tesis belicistas de la coalición anglo – americana.

2  La ofensiva

Todo ha pasado muy rápido: el 30 de abril de 2003 a las 23 horas la policía lleva a cabo una perquisición sin mandato en la sede del Partido del Renacimiento Nacional (PRN). Se lleva los registros y las listas de los miembros del partido antes de revenir tres días más tarde, el 3 de mayo a las 11 horas, para proceder al cierre de la sede. Durante esos tres días habrá detenido a 15 miembros del partido, particularmente su junta directiva y su secretario general Muhammad Abdallah Ould Eya, profesor a la facultad de letras.

El 4 de mayo a las 18 horas se procede a la detención de Muhammad Jamil Ould Mansour, alcalde del departamento más grande de la capital Nouakchott y miembro del comité ejecutivo de uno de los principales partidos de la oposición, el Rassemblement de las Fuerzas Democráticas (RFD). El mismo día a las 23 horas es ahora la detención en la capital económica Nouadhibou del Chaykh Muhammad al Haçan Ould Ad Dadaw, conocido por su gran erudición y su fuerte implicación en la vida cultural y social del país. Será transferido el día siguiente, 5 de mayo, a Nouakchott.

El 11 de mayo, se deploraba ya una treintena de prisioneros de conciencia detenidos en secreto y, y a partir de entonces, se ha puesto en marcha una gran ofensiva de represión contra los actores de la sociedad civil, opositores políticos, eruditos y oradores religiosos, profesores de universidad, directores de institutos, presidentes de ONG, magistrados, un ex embajador, el director de la Biblioteca Nacional, estudiantes y, colmo de la infamia, la policía política ha procedido, el jueves 22 de mayo de 2003 para la Historia, a la detención de cuatro damas conocidas y respetables entre las cuales una investigadora de gran renombre y profesora de literatura moderna en la Universidad de Nouakchott y una profesora de inglés celebre por su compromiso en las actividades educativas y sociales.

Centenares de personas son declaradas desaparecidas: opositores, eruditos, universitarios, oradores, comerciantes y voluntarios de asociaciones caritativas. Todos los detenidos han sido arrestados sin mandato judicial, sin notificación del motivo de su detención y se encuentran todos todavía en las manos de la policía a pesar de la expiración de los plazos legales de la detención preventiva. Se encuentran aislados, ni sus esposas, y también esposos, ni sus abogados han podido tener acceso a ellos. Además, algunas infiltraciones alertan sobre el recurso a prácticas bárbaras y violentas de tortura en los lugares secretos que la policía política del país suele llamar cínicamente « laboratorios ».

3  El pretexto

El régimen de Nouakchott intenta hacer pasar a sus opositores pacíficos, demócratas y, algunos de ellos, creen afortunada una referencia al Islam, por unos grupúsculos radicalizados y violentos. Hay atentados estos días en Casablanca y en Arabia Saudí, los ha habido bien antes en Egipto, en Argelia y en otras partes. Nunca en Mauritania, pero Ould Taya y su banda de mafiosos nunca pierden el norte y todo es bueno para reforzar la dictadura. Queda claro que los verdaderos actores sociales en los países islámicos, los más activos sobre el terreno y cuyo anclaje en la sociedad es el más profundo, se limitan desde siempre a la estricta y rigurosa lucha pacífica. Es el caso de Maruecos dónde un movimiento social que aspira  a una sociedad igualitaria y democrática reivindica alto y fuerte desde hace ya varios decenios – sin verter ni una sola gota de sangre – su apego a una referencia al Islam. Es el caso también de los Ulemas mauritanos cuya figura emblemática es hoy en día el gran Muhammad al Haçan Ould Ad Dadaw y es el caso de los elegidos del pueblo entre los cuales Muhammad Jamil Ould Mansour es uno de los más pertinentes y los más comprometidos. Su lucha y la de sus compañeros es tan intensa e inconada como clarividente y pacífica. Estos musulmanes comprometidos – comúnmente llamados islamistas – no tienen nada que ver con los atentados innobles de Casablanca, de Arabia Saudí u otros. Basta con ver a quién favorece el crimen para darse cuenta de que los déspotas cárnivores están beneficiándose de la sangre de las desafortunadas víctimas para rehacer su salud de salvaje.

Los regímenes dictatoriales del mundo islámico lo saben pertinentemente y conocen perfectamente la naturaleza rigurosamente pacífica de la lucha que llevan a cabo estos opositores democráticos. Fieles al espíritu del Islam, y haciendo de él su referencia en toda sintonía con los valores universales de justicia, libertad, igualdad y fraternidad que ellos defienden, estos opositores son los enemigos más consecuentes de la tiranía en tierra del Islam.

Las dictaduras velan siempre a confundir su mensaje y a empañar su imagen, intentan sepultarlos bajo el estrépito sensacional de grupúsculos violentos y radicalizados. No obstante, dos características fundamentales les oponen categoricamente. Los grupúsculos violentos son superficiales y marginales mientras que los musulmanes comprometidos se emplean plenamente en la educación y lo social.  Los últimos atentados de Casablanca son muy edificantes a este respecto: atacándose à unos judíos marroquíes inocentes, les asaltantes les empujan a ir a Palestina a engrosar el número de los colones y a apoyar la política de Israel. Estos grupúsculos superficiales no se dan cuenta que gritando muerte a judíos, están realizando un acto – no sólo antisemita – sino eminentemente sionista. Estos grupúsculos además no cuentan con la mínima simpatía en la sociedad: en Casablanca fue la multitud, en nombre de la cual se cometió la infamia, quien capturó a los asaltantes; (en esos países, a la policía le interesa más represión que la seguridad de los ciudadanos). Es a causa de esta ruptura  con la sociedad que los grupúsculos armados sólo pueden operar puntualmente, y de ahí su enfermiza búsqueda sistemática de lo espectacular.

Precisamos una vez más que, afortunadamente, en Mauritania nunca aparecieron grupúsculos de este tipo. No obstante, el régimen dictatorial de Ould Taya hace todo para fabricarlos para fines comerciales evidentes, en nuestro días la demanda en el mercado mundial es tan fuerte que la tentación resulta irresistible. Frente a esta fiebre mercantil del régimen de Ould Taya que tiende a convertir en un fondo de comercio – privatizado desde luego – cualquier cosa y cualquier persona, es pertinente y grandiosa la campaña de información y de sensibilización que llevan a cabo los últimos imanes sobrevivientes desde las últimas tribunas libres de las mezquitas. Denunciando fuerte y firmemente el arbitrario, advierten sin ambigüedad sobre los riesgos de bascular en la violencia.  Así demuestran el sentido real y el verdadero alcance del concepto islámico de la Jihad que es sobre todo una lucha interna e íntima de cada individuo para controlar sus propios excesos, un esfuerzo previo de toda lucha externa contra la opresión. Es a través de esta lucha intensamente pacífica y pacíficamente intensa que los musulmanes comprometidos llegaron a demostrar a todos los ciudadanos del mundo que les quieren escuchar que los regímenes dictatoriales de les engañan y que el abuso de las dictaduras en Egipto, en Túnez y en Mauritania llevará a todo el mundo a terminar reconociendo la combinación malsana que hay detrás de la imagen del pretendido escudo laico contra el pretendido peligro islamista. Se llegará a entender perfectamente que el opresor despótico de los países islámicos no es aquel salvador provechoso que nos protege de los obscurantistas, como se nos presenta, y que el pretendido islamista no es más que un hombre libre, decididamente justo y demócrata. 

4  La resistencia

Importantes sittings pacíficos de contestación se han formado desde el 5 de mayo a Nouakchott. Todas las categorías socioculturales estaban presentes. Hecho nuevo : los pequeños comerciantes de la capital acudieron a la cita, incluso han cerrado sus boutiques en signo de solidaridad con los detenidos. Miles de hombres y mujeres se se han agrupado frente al Palacio de la Justicia, los ayuntamientos gobernados por la oposición, las grandes mezquitas y los Institutos de estudios superiores con el fin de denunciar enérgicamente el arbitrario del régimen de Nouakchott. La policía a dispersado de manera brutal y violenta el sitting pacífico que las esposas de los detenidos animaban frente a la dirección de la policía.  Unos días más tarde, decenas  de las esposas y los parientes de los detenidos se agruparon al margen de la sesión parlamentaria del 12 de mayo para exigir la liberación de sus seres queridos; la policía entro en el recinto de la asamblea para brutalizarlos y expulsarlos y con ellos los diputados de la oposición que intentaban defenderles. Los diputados de la oposición publicaron en seguida un comunicado de denuncia y depositaron una carta de protestación ante el ministerio del interior. Los manifestantes demostraron mucha madurez evitando responder a la violencia de la policía que les provoco varias veces e intento empujarlos a la confrontación.

El Observatorio Mauritano de Derechos Humanos (OMDH) ha publicado una carta abierta dirigida al presidente de la república por más de 90 de los ulemas y oradores del país. En su carta los ulemas denuncian la injusticia y consideran que esta ola de detenciones representa <<un precedente peligros que presagia un deterioro de los esfuerzos de la reforma ..... y supone una estimulación a la corrupción …>>.

5  La presión internacional

 La primera reacción de Francia ha venido del alcalde – verdes-  del segundo distrito de Paris. En comunicado fechado a 6 de mayo de 2003, expresa su asombro por  la detención por delito de opinión de elegidos del pueblo y exige su liberación inmediata. Los Verdes publicaron un comunicado de denuncia el 23 de mayo. De su parte, la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) se ha declarado, desde el 8 de mayo, muy seriamente preocupada por el respeto de la integridad física y psicológica de los prisioneros de conciencia. La OMCT pide la liberación inmediata de los detenidos en la ausencia de cargas válidas o, en el caso de que tales cargas existan, que se les presente ante la justicia garantizando sus derechos durante su procesamiento. Amnesty International denuncia en un comunicado con fecha de 12 de mayo la ola de detenciones y considera que se trata de prisioneros de opinión, detenidos por haber ejercido de manera pacífica  sus derechos a la libertad de expresión y de asociación. El Parlamento Europeo, a su vez, a aprovechado la ocasión de la sesión dedicada a los Derechos Humanos y la Cooperación con el Maghreb el 14 de mayo para denunciar la impunidad de los crímenes étnicos y las recientes detenciones arbitrarias de opositores políticos en Mauritania. La Federación Internacional de Liguas de Derechos Humanos (FIDH) considera en un comunicado a fecha de 23 de mayo de 2003 que la lucha contra el terrorismo es un pretexto para amordazar la sociedad civil. Asimismo, la FIDH considera que estas detenciones masivas que intervienen en un contexto preelectoral pertenecen a una estrategia cuyo objetivo consiste en amordazar toda forma de expresión. 

Informe publicado el 24 de mayo de 2003 por el Observatorio Mauritano de Derechos Humanos durante una manifestación de protestación sobre el atrio de los derechos humanos en Paris que el Observatorio ha organizado con partidos de la oposición Mauritania. 

     
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